El colmillo de leche de Martina hacía tiempo que se había caído pero, con 13 años, no asomaba por ningún sitio. Su colmillo estaba dentro del paladar y no encontraba el camino para salir.
Por eso su madre acudió a nuestra consulta para solucionar el problema. Con una pequeña intervención quirúrgica para poder estirar del colmillo y un tratamiento con brackets Damon durante 24 meses conseguimos colocar el colmillo en su sitio dejando a Martina con una bonita sonrisa.
“Después del tratamiento estoy muy contenta con el resultado, siento que puedo sonreir sin ningún tipo de complejo. Siento que ha merecido la pena”